Combatir la pobreza también es cosa de las empresas

Combatir la pobreza y ganar dinero es posible?

Hay quién piensa que ganar dinero es el único objetivo de una empresa.

Yo no estoy de acuerdo con ello.

Es más, yo diría, después de leer el post de nuestra invitada de hoy, que es hasta recomendable hacerlo así.

Os dejo con Sonia Mañé

¿Qué pueden hacer las empresas para combatir la pobreza?

Los datos nos envían señales y parecen contarnos claramente que hay que cambiar el paradigma de cómo nuestra sociedad vive. Sin ir más lejos, en la Unión Europea hay cerca de 120 millones de personas en riesgo de pobreza, y 14 millones viven en España, lo cual significa que el 29% de la población española vive en condiciones pobres a pesar, en muchos casos, de tener empleo. ¿Qué representa esto para la economía de un país? Pues, a grandes rasgos, solo hay que contar con que este 29% no consuma como lo hace el resto, algo que implica una pérdida de 60.000 millones de euros anuales, dinero que casi en su totalidad irá dirigido al sector privado, es decir; a las empresas. Es lógico pensar, dada esta reflexión, que las empresas tienen algo que ver y qué hacer en el problema de la pobreza, ¿pero el qué?

El papel de las empresas para combatir la pobreza

Quienes históricamente han tomado el testigo de hacerse cargo de la lucha contra la pobreza han sido organizaciones como ONGs, fundaciones o gobiernos. Pero, por muy encomiable que sea su tarea y el esfuerzo que hagan, tanto los que trabajan en los organismos, como los ciudadanos que contribuyen económicamente con ellos, la magnitud del problema deja ver una irremediable y triste fotografía de cómo será el futuro; y es que no podemos dejar a estos organismos al cargo de todo, es necesaria más intervención.

Las empresas, por su parte, tienen ciertas características naturales que pueden aportar luz a la sombra y ayudar a erradicar o paliar los efectos de la pobreza en el mundo. Por no hablar de los poderes adquiridos con el tiempo en el mercado y su situación ventajosa dentro de esta esfera, que al final es a la que la gente que no tiene dinero no llega a acceder. Las soluciones, entre otras cosas, pasan por ser capaces de acercar un mundo al que mucha parte de la población no tiene acceso, a un escalón más bajo. Y no hablamos de cosas como coches de lujo, ni siquiera productos caprichosos, hablamos de productos de primera necesidad, como la leche o la electricidad, a los que mucha gente debe renunciar.

Pensemos fríamente; una empresa está orientada a obtener resultados, trata siempre de ser lo más eficiente posible en los recursos que invierte, debe estar siempre informada sobre las últimas novedades e innovaciones del mercado para no quedarse atrás y cuenta con una gran capacidad de reacción. ¿Y si todas estas facetas positivas de una empresa se usaran para hacer algo por el bien común? No es descabellado pensar que la materia prima de las empresas; su logística, su organización y su situación de poder, puede convertirse en la base necesaria para impulsar un cambio real.

​La responsabilidad social es una de las tiritas de las empresas; se la ponen para tapar agujeros que nos les interesa tener, pero la mayoría no parecen estar realmente concienciadas del poder que tienen, o si lo están, lo lo usan. Existen muchas vías a través de las cuáles una compañía puede contribuir al desarrollo y la inclusión y, de hecho, lo veremos en algunos ejemplos que hemos encontrado. Sin embargo, el punto a destacar es que debe existir primero un cambio de conciencia más global y generalizado; en el que primen otra clase de beneficios que no se materialicen únicamente en dinero, sino en ventajas más sociales.

​Ejemplos que ya están funcionando y muestran lo que las empresas pueden hacer para combatir la pobreza

Action Tank es una asociación sin ánimo de lucro que desde 2010 se ha convertido en una catapulta de proyectos sociales a través de empresas. La escuela de negocios de Harvard la calificó como uno de los modelos internacionales más relevantes en este sector; capaz de convertir a las empresas en potentes agentes del cambio social.​

Los programas que Action Tank lleva a cabo consisten en convencer a grandes empresas para que destinen parte de su producción (en forma de bienes o de servicios) a cubrir las necesidades básicas de personas pobres o socialmente excluidas que no pueden acceder a ellos o que no pueden hacerlo con facilidad. En la práctica, esto se traduce en que estas empresas venden sus productos o bienes a precios más bajos a aquellos colectivos desfavorecidos o con rentas muy bajas. La idea no es en ningún momento que la empresa pierda dinero, sino que se ajusten los márgenes al máximo posible en los productos y servicios que se ofrecen a estos colectivos para que, a pesar de no obtener beneficios, tampoco pierdan dinero.

​Podemos ver algunos de los proyectos que ya se han puesto en marcha, entre ellos la construcción de viviendas de calidad asequibles, la asesoría financiera o el acceso a microcréditos, que llevan funcionando años en algunos casos. Pero lo más interesante son las pequeñas acciones de algunas empresas que logran cambiar la vida de muchos:

Los vales de comida de Blédina, Danone y Malin

​Las tres empresas se han unido para crear un sistema de vales destinados a cubrir las necesidades alimentarias de los niños en familias con rentas bajas e hijos de entre seis meses y dos años. Los vales cubren el 100% de la leche que necesita un niño durante sus dos primeros años de vida y el 33% de la dieta equilibrada del niño. Se obtienen a través de descuentos de entre el 30% y 40% en productos de alimentación infantil.

El programa Mobiliz de Renault

La empresa francesa de coches ha puesto en marcha en su país un programa de “garajes solidarios”. La iniciativa, entre otras cosas, ofrece una red de aparcamientos y descuentos de un 30%, o hasta un 50%, en el mantenimiento y arreglo de vehículos a los más desfavorecidos. Además, se han puesto coches en buenas condiciones a disposición de estos colectivos por un coste de entre 1.500 y 3.200 euros.

La reducción del precio de las gafas de Essilor

​Esta empresa francesa, dedicada a ofrecer gafas y servicios de cuidados de la vista, inició en 2011 el proyecto Óptica Solidaria. Essilor involucró a todas las fases de producción y servicios para lograr reducir el precio de las gafas de 300 a 120 euros de media para los pensionistas que tienen prestaciones muy bajas.

Nuevos retos sociales y empresariales por asumir

Mientras que organizaciones como Action Tank nos muestran que es posible contar con la colaboración de las empresas, los retos del proceso de inclusión de éstas deben ir siendo atendidos. Una de las cuestiones más delicadas al poner en marcha proyectos como los que hemos visto es el proceso de selección de los beneficiarios de las ayudas. Es necesaria la colaboración entre las empresas y las instituciones públicas, tal y como se ha estado haciendo en Francia. En última instancia es el gobierno el que hace la selección en base a los datos con los que cuenta, sin embargo, en la mayoría de países aún no se cuenta con una estructura organizativa que permita establecer estos puentes entre el sector privado y el público.

​Una forma de motivar estas acciones es mantener en mente que el beneficio de llevarlas a cabo es para todos; empresas, gobierno y personas. Por un lado, los colectivos en peligro de exclusión y pobreza reciben ayuda, mientras que el estado no ha de asumir todo el cargo de este problema y, por su parte, las empresas reciben una rentabilidad más intangible que los billetes como lo puede ser la atracción de jóvenes millennials que buscan empresas con este tipo de valores más sociales, o la idea de existir para algo más que para hacer ricos a accionistas y empresarios que ya tienen todo lo que necesitan.

Conoces otras iniciativas de empresas para combatir la pobreza?

Conocías estas iniciativas?

Si conoces otras iniciativas de empresas ​para combatir la pobreza, por favor, cuéntanoslas en los comentarios.

Ellas se lo merecen y… que cunda el ejemplo!!​

 

Sonia Mañé Periodista y Editora en IEBS

Periodista especializada en medios digitales y actual Editora de Contenidos en IEBSBusiness School. Me apasiona la comunicación en todas sus formas y soy muy cuidadosa con laforma en que se presenta algo; palabras, imagen y diseño han de ir de la mano para mí.

Twitter: @sonia_verni

LinkedIn: https://es.linkedin.com/in/sonia‐mañé‐vernia‐12215146

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