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En busca del beneficio perdido

Cuando pides financiación a una entidad bancaria, presentas tus estados contables, y brilla con luz propia la Cuenta de Resultados y su conclusión ¿estás ganando dinero para poder pagar lo que pides?

En busca del beneficio perdido

"Beneficio"

Yendo en busca del beneficio perdido, seguiremos los siguientes pasos:

(*) Lo primero que te van a pedir es que presentes la Cuenta de Resultados de por lo menos los últimos dos años, y dependiendo de la época del año, un avance a 6 meses del ejercicio en curso.

Por su propia naturaleza, los estados contables son una fotografía a fecha fija y, para que pueda extraerse alguna conclusión válida de los mismos tienen que poderse comparar al menos dos periodos de la misma duración.

(*) Llamará la atención si vendes más o menos, y si ganas más o menos que en el ejercicio anterior. Y ¿cómo lo explicas?

SITUACIONES A EXPLORAR

Que facturas lo mismo y ganas MENOS, ¿Qué ha podido ocurrir?

  • Vendes más unidades pero más baratas.
  • Tienes menos clientes pero vendes más caro.
  • Han aumentado en importe los gastos necesarios para la producción. Incluso te han surgido costes nuevos (has incrementado el personal por ejemplo).
  • Te han subido los gastos financieros, o has precisado más financiación o te aumentaron los precios.

 

Que facturas más y ganas MENOS:

  •  Vendes más unidades, pero mantienes su precio.
  • Tienes más clientes, pero vendes “por debajo de tus posibilidades” para ganar mercado.
  • Los gastos han aumentado en una proporción mayor a las superiores ventas realizadas.
  • Has necesitado más financiación y los gastos financieros van acorde.

 

Que facturas menos y ganas MAS:

  • Vendes a menos clientes pero has subido los precios. Incluso has introducido productos más caros de lo normal.
  • Que al producir menos eliminas ciertos gastos que ya no son necesarios.
  • Que posiblemente hayas externalizado ciertos procesos para hacerlos más eficientes.
  • Que hayas mejorado la relación entre los plazos de cobro y pago y tus gastos financieros hayan disminuido.

 

Una vez investigado qué es lo que ocurre, facilitar a modo de Memoria de actividades, la explicación adecuada puede sumar muchos puntos a la hora de conseguir la financiación deseada.

 

Pero se suscita otra no menos importante cuestión:

¿Qué haces con el BENEFICIO que has conseguido?

La respuesta da una pista de qué clase de gestor eres.

1. Si el beneficio es casi residual, eso traerá consigo que pagues pocos impuestos, a cambio, tu capacidad de pago puedes darla por desaparecida.

2. Puedes dar el beneficio que corresponda, y luego distribuirlo en su totalidad a Reservas. Esto significa que vas a reforzar la empresa.

En este caso la pregunta es ¿cómo te beneficias de tu empresa? Lo habitual es que estés asalariado en la misma. Si no es así, también hay que explicarlo.

3. También puedes repartirlo,  una parte para ti y otra para las Reservas, o todo para ti, según el año y las circunstancias. Si tienes socios, esta será la situación más habitual.

 

En resumen

Un relato bien contado y sostenido por las cifras hará más sencilla la obtención de los necesarios recursos financieros. No es una cuestión solamente de ratios de rentabilidad.

La forma en que has obtenido los ingresos y los beneficios de tu empresa dan una imagen clara de la estrategia que sigues para llevar tu negocio y compartirla mejorará tus posibilidades de conseguir la financiación que puedas necesitar para llevarla adelante.

Y tú ¿qué opinas? ¿tienes alguna experiencia al respecto? Me gustaría conocer tu opinión.