Cuando el plazo si importa

No eres consciente de cómo te afecta tu decisión de financiar las ventas a tus clientes.

"financiar las ventasa tus clientes"

Dos consecuencias directas:

  1. Mayor coste financiero al financiar las ventas y
  2. Consumes tu capacidad de endeudamiento limitando tus posibilidades de inversión.

No me crees? Déjame que te lo enseñe, tal y como te anticipaba el post de ayer, Vender y cobrar todo es empezar.

Te voy a enseñar a calcular el importe de financiación que necesitas solicitar a tu banco en función de tu plazo de cobro y cómo de dañina es esta práctica para tu negocio.

Ejemplo Práctico

Déjame que te ponga un ejemplo practico de cómo esa decisión no puede ser tomada a la ligera.

Vendes 100.000 € al año y financias todas tus ventas. Para no complicarnos la existencia las ventas son lineales todos los meses y cobras 8.333 cada mes. El capital social que aportaste para constituir tu empresa fueron 3.100 € y no tienes ninguna otra deuda salvo la que se genere de tu decisión de financiar tus ventas.

A qué plazo te interesa financiar tus ventas? Qué plazo de cobro puedes darle a tus clientes sin que te afecte negativamente?

Solución 1: Anticipado y Contado, saludable elección

Queda claro que si cobras por anticipado o al contado no necesitas financiación para tus ventas.

Son las únicas opciones que te benefician. Las únicas que no te perjudican. Además, siempre puedes activar las siguientes acciones para conseguir liquidez para tu negocio.

Solución 2: Financiar las ventas a tus clientes, mala elección

Financiamos nuestras ventas. Vale, vamos a ver cómo calcular las necesidades de financiación en función del plazo elegido para darle crédito a tu cliente y cómo puede llegar a afectarte.

Paso 1: Calculando las vueltas para financiar las ventas a tus clientes

Si el plazo de cobro es de 30 días se supone que el cobro durante un año da 12,17 vueltas. Es decir, voy a realizar la acción de cobrar 12,17 veces. Es el resultado de dividir los 365 días del año por el plazo elegido, en este caso, 30 días.

Paso 2: Calculando la financiación que necesitamos para financiar las ventas a tus clientes

La operación es sencilla: solo tienes que dividir las ventas por el número de vueltas que dará el cobro o el papel comercial (que es como se llama a este tipo de financiación). En nuestro caso particular: 100.000 € dividido entre las 12,17 vueltas. El resultado 8.217 € (he redondeado).

Sencillo, no? Acabas de calcular el importe de financiación que necesitas pedirle al banco para descontar el papel necesario y financiar las ventas a tus clientes a 30 días.

Calcular el resto de plazos es igual de sencillo, solo tienes que calcular la rotación del cobro (365/plazo elegido) y luego dividir las ventas por ese resultado (ventas/vueltas o rotación). En concreto te darán los siguiente valores:

"Financiar las ventas a tus clientes"

Una diferencia de hasta 24.570 € para los mismos 100.000 €. Una pasada teniendo en cuenta lo que cuesta hoy conseguir financiación en España.

Y, encima, te cargas tu capacidad de financiarte y crecer

Pero es que aún hay más. Si recuerdas, uno de los parámetros que se miden para ver si eres “digno” de concederte más financiación es el ratio de endeudamiento. Es decir, lo que pesa tu deuda en el total del pasivo. Eso marcará si es posible o no y si será difícil o no. Permíteme que te ponga un cuadro para verlo mas claro:

"financiar las ventas a tus clientes"

Si recuerdas, decíamos que el endeudamiento ajeno se correspondía exclusivamente con las necesidades de financiación de las ventas en función de los plazos elegidos.

Del análisis de estos datos tendríamos que decir que nuestra empresa está excesivamente endeudada, que los fondos propios aportados son ajustados en 30 días y escasos en el resto de plazos, lo que dificultaría tremendamente, haciéndolo prácticamente imposible, acceder a financiación posteriormente y poniendo en riesgos el proyecto emprendedor o de negocio. El porcentaje adecuado de fondos propios se sitúa entre el 30 y el 50%.

Afortunadamente, no deja de ser un ejemplo, pero como ves, tiene importantes consecuencias una decisión tan poco glamurosa como

  1. Decidir si financiar las ventas a tus clientes y
  2. Definir el plazo de cobro que puedas soportar.

Y eso, sin entrar en cómo poder repercutir al precio de tu producto o servicio el coste de la financiación. Lo contrario sería minar, directamente, tus beneficios empresariales, tu rentabilidad.

Conclusión

  1. Financiar las ventas a tus clientes no es lo más acertado,
  2. No des plazo de cobro alegremente,
  3. Intenta repercutir los costes financieros a tus clientes si no quieres bajar tu rentabilidad,
  4. Dispondrás de menos capacidad de financiación que puede perjudicar tu capacidad de crecimiento.

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