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Hasta el final con el aval (personal)

Mira

Si has avalado personalmente esto te interesa… o no porque te la refanfinfla

📃 Índice

Esto que te cuento es tan verdad como que estas leyendo esta newsletter.

Esta es la esencia de la conversación que mantuve con un cliente mientras desayunábamos.

Deberías leerlo hasta el final si has avalado personalmente financiación.

Financiación tuya,

Financiación de tu empresa,

Financiación de tu hijo, de tu padre, de tu abuelo, de un amigo…

😯Quieres salirte de uno de tus empresas, ya has tomado la decisión, lo has hablado con tus socios, lo tienes y lo tienen claro…

Vas al banco para comunicarlo, dar de baja las firmas y los avales de tus operaciones y…

“No puede ser. Tienes eres responsable del aval hasta el final”.

¡¡¡Nooooo, no, no y no… no puede ser!!!

Sí, si, si puede ser. ¡¡Tienes aval para rato!!

Concretamente, hasta que venzan las operaciones que tienes en vigor y que has avalado, claro.  

Pero… si son nuevas, si son ICO COVID, si las firmé hace 3 meses y quedan 5 años!!!

Pues sí, esto es lo que le ha pasado a un cliente nuestro… (con el que desayunaba, te acuerdas)

Ha decidido salir de una de sus empresas. Todo claro con los socios, pero al ir al banco…  

¡¡Sorpresaaaaa!!

¿Hay alguna solución?

Si te refieres a los avales, no.

Lo siento.

No te puedes escaquear. Si no pagan, pagas tú.

Un consejo gratuito: No se te ocurra dejar avales abiertos si te vas de la empresa porque sigues siendo garante de las operaciones hasta que se acaben.

Comunícalo de forma fehaciente: el email puede valer, pero yo prefiero carta con copia para que te la firmen y cuñen o al menos que te la cuñen y por precaución, aunque la tengas firmada y sellada, yo enviaría un burofax.

En esa carta comunica la fecha de salida, si dejas de ser administrador o de tener firma, si dejas de ser socio deja clara la fecha para que a partir de ese momento no te puedan reclamar nada del día a día, pero…

Las operaciones que tienen vencimiento: pólizas de crédito, préstamos, leasing, hipotecas, etc. seguirás avalándolas a menos que:

Las canceles

Esto es lo que le hemos recomendado a nuestro cliente. Que cancele las operaciones que avalaba.

Y así se lo hemos montado

Van a entrar varios socios ampliando capital con su dinero.  

Con ese dinero se van a cancelar las operaciones de las que él es el avalista. Esa es una de las condiciones de la venta de las participaciones.

Una vez que esté todo claro y comunicado, la empresa volverá a pedir las operaciones que tenía anteriormente con el aval de los nuevos socios.

Lo hemos hablado con sus entidades financieras y han aceptado el planteamiento.

Objetivo conseguido… nuestro cliente puede dormir tranquilo… pase lo que pase… a él no podrán reclamarle nada.

Esta es una de las razones por las que somos alérgicos al aval personal. Solo lo usamos en contadas ocasiones y cuando no hay ninguna otra opción.

Hay más razones para nuestra alergia, pero esa es otra historia que te contaré en otro artículo.

Esto es lo que pasa cuando somos un Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como.

Que la metemos hasta el fondo.

La financiación no es solo ir a pedir al banco. Tiene muchas derivadas que hay que tener en cuenta para no obstaculizar la financiación que vayas a pedir mañana o para no llevarte una sorpresa.

Las financiación es estrategia.

Las finanzas son estrategia.

Deja de preocuparte por ellas y empieza a ocuparte de ellas.

Tengo un servicio de consultoría presencial que no demencial.

Tu situación, tus soluciones. Sencilla, directa, sin marketing.  

Consultoría de financiación – Alkanza

José María Casero

PD: Arriba. Leer la carta de ventas con atención en el enlace que tienes encima.

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